Sobrecarga progresiva

Los músculos crecen cuando tienen que rendir más de lo habitual. En la práctica significa que, a lo largo de semanas y meses, consigues más repeticiones con el mismo peso, o lo mismo con más peso. Sin un registro de entrenamiento es difícil saber si esto ocurre.

Un esquema probado es la doble progresión. Fijas un rango de repeticiones, por ejemplo de 8 a 12. Si en todas las series llegas al extremo superior, subes el peso y vuelves a ir progresando desde abajo. Así cada sesión queda claramente planificada, sin cálculos complicados con porcentajes.

Volumen: cuántas series

Cuenta las series duras por músculo y semana, es decir, las series que se acercan al fallo muscular. Las series de calentamiento no cuentan. En el metaanálisis de Schoenfeld, Ogborn y Krieger (2017), más series semanales se asociaban con más ganancia muscular, con las mayores ganancias a partir de unas diez series por músculo y semana.

De ahí no se deduce que más sea siempre mejor. Un buen punto de partida son unas diez series duras por músculo y semana. Si tu rendimiento sube y te recuperas bien, puedes aumentar en músculos concretos; si se estanca y duermes mal, menos suele ser más. La calculadora de volumen de entrenamiento cuenta tus series por músculo.

Intensidad y cercanía al fallo

Para ganar músculo, el abanico de pesos posibles es amplio. Al comparar cargas ligeras y pesadas, Schoenfeld y colaboradores (2017) encontraron una ganancia muscular similar cuando las series llegaban cerca del fallo; para la fuerza máxima, las cargas pesadas fueron superiores.

Lo decisivo es, por tanto, lo cerca del fallo que llegues. La escala RIR (repeticiones en reserva), vinculada a la escala RPE por Zourdos y colaboradores (2016), lo hace medible: RIR 2 significa que aún habrías podido hacer dos repeticiones limpias. La mayoría de las series de trabajo se sitúan con sentido en torno a 1 a 3 RIR; en los ejercicios de aislamiento, a veces puede llegarse al fallo.

Plan de entrenamiento y frecuencia

Un metaanálisis de Schoenfeld, Ogborn y Krieger (2016) encontró que entrenar cada músculo dos veces por semana producía más ganancia que una vez por semana. En la práctica, además, reparte las series y acorta cada sesión.

Qué rutina encaja depende sobre todo de tu semana:

  • Cuerpo completo en tres días: poco tiempo, cada músculo tres veces por semana
  • Tren superior e inferior en cuatro días: un buen término medio para la mayoría
  • Empuje, tirón y piernas en seis días: mucho tiempo, mucho volumen repartido entre sesiones

Elección de ejercicios

Los ejercicios básicos multiarticulares, como la sentadilla, el peso muerto, el press de banca, el remo y las dominadas, trabajan muchos músculos a la vez y son fáciles de progresar. Los ejercicios de aislamiento los complementan de forma dirigida en los músculos que salen perdiendo en los básicos, como los deltoides laterales, los gemelos o los bíceps.

Elige ejercicios que puedas ejecutar con buena técnica, con amplio recorrido y sin dolor, y mantenlos durante algunos meses. Solo así verás si te vuelves más fuerte. Quien prueba ejercicios nuevos cada semana pierde la comparación y con ella la señal más importante de progreso.

Medir la fuerza: estimar el 1RM

No necesitas probar tu peso máximo para una repetición (1RM) para planificar con porcentajes. Fórmulas como las de Epley (1985) y Brzycki (1993) lo estiman a partir de una serie de varias repeticiones. Son más precisas con pocas repeticiones; en series con muchas repeticiones se desvían más.

La calculadora de 1RM muestra la estimación junto con una tabla de porcentajes, y la calculadora de discos indica qué discos cargar para un peso objetivo.

Recuperación

Los músculos crecen entre sesiones. Dormir lo suficiente, tener energía suficiente y proteína forman por eso parte del entrenamiento. Si el rendimiento cae durante varias sesiones, suele ayudar una semana más ligera con menos series y menos peso (deload). El dolor persistente no es un estímulo de entrenamiento: que lo valore un médico.

Los contenidos son informativos y no sustituyen el consejo médico. Si tienes alguna enfermedad previa, antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria, o estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta con un médico antes de cambiar tu alimentación o tu entrenamiento.

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Fuentes

  1. Schoenfeld BJ, Ogborn D, Krieger JW (2017): Dose-response relationship between weekly resistance training volume and increases in muscle mass. Journal of Sports Sciences 35(11):1073-1082.
  2. Schoenfeld BJ, Ogborn D, Krieger JW (2016): Effects of resistance training frequency on measures of muscle hypertrophy: a systematic review and meta-analysis. Sports Medicine 46(11):1689-1697.
  3. Schoenfeld BJ, Grgic J, Ogborn D, Krieger JW (2017): Strength and hypertrophy adaptations between low- vs. high-load resistance training: a systematic review and meta-analysis. Journal of Strength and Conditioning Research 31(12):3508-3523.
  4. Zourdos MC et al. (2016): Novel resistance training-specific rating of perceived exertion scale measuring repetitions in reserve. Journal of Strength and Conditioning Research 30(1):267-275.
  5. Brzycki M (1993): Strength testing: predicting a one-rep max from reps-to-fatigue. Journal of Physical Education, Recreation and Dance 64(1):88-90.